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Los jabalíes devoran Beifar

Fuente: La Nueva España

Beifar (Pravia), Ignacio PULIDO
Los agricultores de la veiga de Beifar rozan el hartazgo. Primero fueron las riadas de junio de 2010 y ahora son los jabalíes los que están acabando con sus cultivos. Los propietarios de terrenos a orillas del Nalón señalan que estos animales han producido cuantiosos daños en las plantaciones de maíz y exigen soluciones a la Consejería de Medio Ambiente. Asimismo, advierten de que no han visto «un solo céntimo como compensación por los daños provocados por el río hace ya más de un año».

Nieves García López, de 79 años de edad, ha desistido. Su plantación de maíz está echada a perder. «Los campos están destrozados por los jabalíes», enfatiza. Todo su esfuerzo ha sido en vano. «No sólo los jabalíes provocan daños. También los cuervos. Mientras estaba sembrando la tierra, los cuervos venían y comían lo que acababa de espetar», subraya.

María Isabel Álvarez y Valentín Fernández son víctimas de la misma situación. «Este año no voy a recoger nada de nada. Los jabalíes nunca nos habían causado tantos daños», afirma María Isabel, mientras comprueba los desperfectos provocados durante la noche del martes. Por su parte, Valentín comenta que los jabalíes incluso llegan a la puerta de su casa. «Saltan el pastor y hacen caso omiso de los perros», subraya.

Los campos de la veiga de Beifar están catalogados como refugio de caza y los vecinos sostienen que la única solución al problema es organizar batidas. «Los daños son tan grandes que me han tasado la totalidad de la finca», matiza Nieves, quien prosigue señalando: «este año cobraré ciento cincuenta euros por área de terreno, cuarenta menos que el año pasado». Los agricultores comentan que no compensa. «¿Quién nos cubre el gasóleo y las horas de trabajo empleadas?», se preguntan.

Por si esto fuera poco, los vecinos comentan que nadie ha sido indemnizado por los daños provocados en las tierras durante la riada de junio de 2010. «Dicen que no nos pagarán nada porque las tierras estaban sin asegurar», lamenta María Isabel, la cual indica que algunas fincas han quedado inservibles, «llenas de piedras». «Hace tres semanas vinieron a retirar la maleza arrastrada por el río y a limpiar las orillas. En lugar de retirarla, la enterraron en las proximidades del canal de Ensidesa, a escasos metros del cauce», denuncian.